viernes, 20 de enero de 2012

El viejo, el niño y el burro

El viejo, el niño y el burro

Iban un viejo y un chico
por esos mundos de Dios
y acompañando a los dos
iba también un borrico.

El vejete ya encorvado
iba a pie con mucha paz
y mientras tanto el rapaz
iba en el burro montado.

Vieron esto ciertas gentes
de no sé qué población
y con acento burlón
exclamaron impacientes:

-¡Mire usted el rapazuelo
y qué bien montado va,
mientras de viejo que está
andar no puede el abuelo!

¿No era mejor que el chiquillo
siguiera a pie de reata
y que el viejo que va a pata
montara en el borriquillo?

El anciano que esto oyó
dijo al muchacho: -Discurro
que hablan bien: baja del burro
que vaya montado yo.

El niño, sin impugnarlo,
bajó del asno al instante
y echó a andar mientras boyante
iba el abuelo a caballo.

-¡Vaya un cuadro singular
y un chistoso vice-versa!
(dijo otra gente diversa
que así los vio caminar):

¡Mire usted el viejarrón
y cómo va cabalgando,
mientras el chico va dando
tropezón tras tropezón!

¿No era mejor que el vejete
¡maldito sea su nombre!
fuese a pie que al fin es hombre
y no el pobre mozalbete?

-¡Alabado sea Dios!
dijo el viejo para sí:
¿Tampoco les gusta así?
¡Pues nada! a montar los dos.

Esto dicho, de la chupa
tiró al muchacho y subióle
de un brinco arriba y montóle
muy sí señor en la grupa.

-¡Perfectamente! exclamaron,
soltando la taravilla,
los de otro lugar o villa
con los cuales se encontraron:

¿Habrá cosa más bestial,
aunque sea pasatiempo,
que montar los dos a un tiempo
en ese pobre animal?

¿No era mejor, voto a bríos,
que alternasen en subir
y no que el burro ha de ir
cargado así con los dos?

-Cosa es que ya me encocora
exclamó el viejo bufando:
bajemos los dos … ¡y andando!
a ver qué dicen ahora.

Y uno y otro descendieron.
Y a pie empezaron a andar,
y… -¡Bien! ¡muy bien! ¡vaya un par!,
otras gentes les dijeron:

¿Es posible que se dé
quien así busque molestias?
¡Qué majaderos! ¡qué bestias!
Tienen burro y van a pie.

Cargado entonces del todo
dijo el viejo: -¡Voto va!
¿Con que no podemos ya
acertar de ningún modo?

Hagamos lo que nos cuadre,
sin hacer caso el menor
de ese mundo charlador
llore o ría, grite o ladre.

Esté limpia la conciencia,
que es el deber principal
y en lo demás cada cual
consulte su conveniencia.

Por nada, pues, ya me aburro
en un mundo tan ruin:
Conque… arriba, chiquitín,
que es lo mejor.-¡Arre, burro!

Este es un cuento infantil que una amiga me propuso leer y que me gustaría compartir con tod@s vosotr@s.

La fuente de esta fábula proviene de EnCuentos.com, El viejo, el niño y el burro aunque se puede encontrar en diversos sitios.

¿Moraleja?

“Ande yo caliente y ríase la gente.”

Aunque con el escenario que ha preparado mi peque también podría servir la de:

Burro grande, ande o no ande.

Guiño

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2 comentarios:

Muy bonita la fábula. Me ha encantado!
Saludos blogueros :)

Gracias Patri,

Si lo es, me alegra que te guste.
Gracias por pasar por mi sitio :-D

¡Un abazo!

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